TINTOMARE

Nuestros Tintos

En 2017 se plantaron las primeras parras que en 2020 dan vida a Tintomare, un atrevido y exitoso Syrah.
Luego, el año 2020 se realizaron nuevas plantaciones, integrando al portafolio de variedades, el Cot (Malbec) y Pinot Noir.

Notas de Cata

Pinot Noir

VAGUADA 2024

El debut de esta variedad en Tintomare marca un nuevo hito para el proyecto. Proveniente de un pequeño cuartel ubicado a solo 6 kilómetros del mar, este Pinot Noir expresa la elegancia y frescura del clima costero de Santo Domingo. Las mañanas frías, las tardes soleadas y los suelos graníticos permiten una maduración lenta y equilibrada, dando origen a un vino de gran fineza, con aromas a frutos rojos frescos, notas salinas y una textura sedosa. Su crianza en barricas de roble francés aporta complejidad y profundidad, respetando siempre la delicadeza natural de la cepa.

Malbec

VAGUADA 2024

Un Malbec costero de perfil fresco, jugoso y equilibrado, elaborado bajo la influencia de las brisas frías del Pacífico en el Valle de Leyda. La lenta maduración de la fruta permite expresar intensos aromas a cerezas y frutos del bosque, acompañados de una vibrante acidez natural y taninos suaves. Su crianza parcial en barricas usadas de roble francés aporta redondez y complejidad, manteniendo siempre el protagonismo de la fruta y la expresión del terroir costero.

Syrah

VAGUADA 2024

Un Syrah de estilo moderno y costero, alejado de los tintos pesados y sobremaduros. Proveniente de viñedos ubicados a solo 6 kilómetros del océano Pacífico en el Valle de Leyda, este vino refleja la frescura y elegancia de los tintos de clima frío. Sus neblinas matinales, suelos graníticos y la influencia marina dan origen a un Syrah vibrante, de fruta negra fresca, notas especiadas y un delicado carácter salino, con una crianza sutil en barricas de roble francés que aporta complejidad sin perder la identidad del lugar.

Mezcla Tinta

TINTOMARE ICONO 2024

Una mezcla tinta costera de gran equilibrio y carácter, elaborada con 70% Syrah y 30% Malbec provenientes del Valle de Leyda, a solo 5–6 kilómetros del Océano Pacífico. Cada variedad se vinifica por separado para preservar su identidad, logrando un vino fresco, especiado y gastronómico. Sus aromas a frutos del bosque, pimienta negra y hierbas costeras se integran con una crianza en barricas de roble francés nuevas y usadas, aportando profundidad, estructura y complejidad sin perder la fruta ni la expresión del lugar.